Cómo cuidar un kayak hinchable: explicación paso a paso (actualizado 2020)


Los kayaks inflables son una buena alternativa para disfrutar en familia, hacer un poco de deporte de baja intensidad y conectarse con la naturaleza. Aunque entusiasma y apasiona abordarlo y comenzar a palear, cuidarlo, recogerlo, limpiarlo y guardarlo no resulta tan divertido, pero sí indispensable.

Para garantizar un uso óptimo y seguro debes darle a tu kayak los cuidados mínimos. La base del mantenimiento es tenerlo limpio antes de guardarlo, sin usar un producto de limpieza que pueda dañarlo. Los kayaks hinchables requieren inflarse y desinflarse cada vez que los utilices, y debes estar atento porque siempre existe la posibilidad de un pinchazo, aunque cada día los materiales mejoran, son más resistentes y esto reduce las posibilidades de una fuga.

A continuación compartimos contigo algunos consejos sobre cómo cuidar, limpiar y reparar tu kayak.

CUIDADO DEL KAYAK

Lo primero es atender el inflado, para ello debes leer con mucha atención las recomendaciones del fabricante y seguirlas al pie de la letra en un lugar seguro. El fabricante ha considerado la dilatación que pueda producirse por el efecto del sol y de no respetar sus indicaciones pones en riesgo la integridad del barco y la seguridad de sus ocupantes.

Las cámaras perimetrales de aire debes llenarlas en el orden descrito en las instrucciones, sin sobrepasar la presión de inflado que aconseja el fabricante.

Luego pasas a llenar la cámara correspondiente al suelo, en caso de que también sea hinchable. Acá tampoco debes sobrepasar la presión del kayak.

No debes dejar mucho rato el kayak al sol fuera del agua, si no puedes evitarlo lo mejor es quitar algo de aire para que no dilate demasiado su volumen.

También se recomienda llevar una lona de polipropileno para hincharlo y deshincharlo. De este modo se ensucia menos y está protegido de pinchazos.

Si no cuentas con la lona, al momento de inflar la embarcación trata que la superficie sobre la cual trabajas esté limpia de cualquier material que pueda ocasionar daños a la tela plástica, como punzaduras o rasgaduras.

Verifica siempre que las válvulas estén bien selladas, tanto cuando el bote está inflado como cuando vas a guardarlo.

Al almacenar el bote debes asegurarte de que está adecuadamente dispuesto debido a que desinflados los kayaks son más vulnerables a dañarse.

Muchos fabricantes recomiendan dejar un poco de aire en su interior, porque eso evita que alguna suciedad pueda dañar la balsa desde adentro. Guardarla inflada siempre será mejor porque al desinflarlo, los pliegues pueden convertirse con facilidad en puntos débiles en la siguiente ocasión que utilices el barco si ha habido un mal plegado

En cuanto al lugar donde guardar la embarcación, esto dependerá del espacio del que dispongas, el ideal es una marica seca.

LIMPIADO DEL KAYAK HINCHABLE

Después de usarlo debes lavarlo muy bien con agua dulce para evitar que la arena y los restos de sal, si has estado en el mar, deterioren la superficie de la embarcación.

Para ello basta una manguera o introducir el kayak en el baño y asearlo con cuidado. Lo más importante es que quede totalmente limpio de elementos que puedan agredir su cubierta.

Aunque algunas personas sostienen que con agua dulce basta, puedes usar productos suaves o específicos para este tipo de embarcaciones. En el mercado hay varios productos para limpiar PVC, sin embargo lavaplatos diluido en agua también es útil, solo debes estar atento a que la mezcla no quede muy espesa sino en una proporción que haga espuma al frotar.

Debes evitar los productos con base de aceite porque pueden dañar el plástico o despegar los posibles parches que tenga el kayak.

Secar bien la embarcación y los útiles antes de guardarlos es vital. Guardar el kayak hinchable mojado te puede generar hongos y mal olor. Por ello, una vez limpio, sécalo bien con una toalla o paño.

También se recomienda colgarlo o dejarlo extendido en una zona aireada unas 24 horas para que seque completamente.

Una vez limpio y seco puedes doblarlo y almacenarlo, preferiblemente envuelto en una lona que lo proteja de cualquier daño. Algunos traen su propia funda, aunque puedes adquirirla aparte o guardarlo en una bolsa de carro que lo proteja.

REPARACIÓN DEL KAYAK HINCHABLE

La mayor debilidad de un kayak inflable es el pinchazo. Actualmente, los fabricantes ofrecen materiales cada vez más resistentes, lo que reduce el riesgo de este incómodo accidente; sin embargo, considera las precauciones básicas para que esto no ocurra.

Protege tu barco de objetos punzantes (como todos los usados en la pesca), salientes rocosos que generan fricción e incluso las mascotas; estas últimas no deberías subirlas a la embarcación porque la zona más débil de un kayak hinchable es los laterales y la base, si tu mascota se apoya, camina o roza con mucha frecuencia esa parte puede dañarla, ella no conoce el riesgo, pero tú sí, así que sé precavido con eso. Otro elemento a considerar en este sentido es el tipo de objetos que transportes, debes asegurarte de que no tengan extremos cortantes que puedan dañar la embarcación durante el balanceo al navegar.

En caso de que ocurra un pinchazo, lo primero que debes hacer es localizar la fuga de aire. Con el kayak hinchado y en un lugar con mucho silencio te será más fácil localizar la fuga de aire, podrás oírla y palparla; en caso de ser muy pequeña como para advertirla con esa técnica, entonces podrás sumergir el barco en el agua y verificar por dónde salen las burbujas de aire, para poder sumergir completamente el kayak éste debe contener poco aire.

Una vez encontrado el pinchazo asegúrate de que no hay nada clavado en la superficie. Limpia y seca muy bien la zona.

Para el siguiente paso necesitarás un kit de reparación, algunos kayaks lo traen, otros no, pero encontrarlos no es difícil. Otra opción es usar un parche de bicicleta, no es muy estético, pero funciona igual.

Pasa el papel de lija incluido en el kit para abrir el poro del plástico y permitir que el pegamento tenga una acción más efectiva. Aplica pegamento y de inmediato el parche. Déjalo secar entre 12 y 24 horas. Durante este tiempo no debes mover la embarcación para que no se doble ni tense.

Siguiendo estos pasos, podrás usar de nuevo tu kayak inflable sin inconvenientes.

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